A PROPOSITO DE LA DIASPORA BARAHONERA Y SU LABERINTO

A PROPOSITO DE LA DIASPORA BARAHONERA Y SU LABERINTO

 

 

Por Frank Jiménez

 

Durante mucho tiempo he visto y he escuchado a los barahoneros residentes en Nueva York hablar sobre sus aspiraciones de conseguir un local para utilizarlo como CASA CLUB DE LOS BARAHONEROS, y de repente muchos aportan grandes ideas de cómo conseguir ese objetivo, cotizar el dinero para mantenerlo abierto y “por ahí María se va”.

 

La idea de conseguir un local para los barahoneros es una excelente idea, porque en realidad como comunidad adolecemos de ese logro que otros Dominicanos han logrado superar en esta urbe. Conocemos el caso de el “Club Tamboril” quienes mantienen un local en Manhattan por mas de 25 años para no ser impreciso, ¿Y que hemos visto de esa gente? Que están convencido de que la unidad y el compromiso han sido la clave para que hoy todavía estén ahí funcionando como una entidad ejemplar.

 

Nosotros los Barahoneros en varias ocasiones hicimos el intento, y para el 1980 el Club El Birán tenía un local en un “Baseman de la 165th Street y Audubon Ave.” Donde los miembros pagaban una pequeña cuota de algunos $5.00 dollares. Era un amplio local que servía para actividades sociales y en los fines de semana se orientaba e impartían clases de ingles a los barahoneros; pero cuando se intentó hacer un pequeño aumento a la cuota para poder soportar los gastos de mantenimiento sucedió lo esperado: FUA…se mando todo el mundo.

 

El Club María Montez también pudo lograr su objetivo cuando heroicamente rentaron un local en la avenida Webster. Inmediatamente los barahoneros se unificaron para acondicionar el local que sirvió de club por poco tiempo y luego fue cerrado por falta de permisos de operación que no fueron diligenciados y la siempre apatía para cotizar el dinero de la renta.

 

Debemos recalcar que los barahoneros del Taller y de la 167, tienen mucho tiempo encontrándose en esos lugares los fines de semana, y es por que existe una condición especial para encontrarse en esos lugares, y esa condición es que NO HAY QUE PAGAR y no existen directivas.

 

Muchos compueblanos venimos haciendo esfuerzos por llenar ese propósito, pero estamos lidiando con una gran cantidad de problemas que podemos enumerar:

 

1.= FALTA DE UNIDAD Y RESPALDO

2.= FALTA DE RECURSOS

3.= FALLAS DIRIGENCIALES

4.= FALTA DE COMPROMISO

5.= LOCALES EXTREMADAMENTE CAROS

6.= CONSTANTE DIVISION ENTRE BARAHONEROS

7.= FALTA DE APOYO Y BOICOT DE ACTIVIDADES

8.= CONSTANTE AFAN DE LIDERAZGO Y PROTAGONISMO

9.= CRITICAS Y DESCALIFICACIONES

Y una larga lista en la que si no LOGRAMOS SENTARNOS Y PONER NUESTRAS DIFERENCIAS A UN LADO, PARA ASUMIR LAS COSAS QUE NOS UNEN, no podremos lograr realizar ese ambicioso proyecto.

 

La diáspora barahonera necesita revisarse, consensuar objetivos y establecer metas a corto y largo plazo, porque nuestra generación debe sentar la bases para que así sea, si queremos mostrarle al mundo que venimos de una ciudad con una gracia natural única. Las “pendejadas” las vemos siempre en el ego de gente que con ínfulas de ser lideres de nuestra comunidad, que a lo mejor tienen el deseo de que existan grupos que nos representen dignamente, pero con la condición de ser ellos los protagonistas de cada logro ya que miran con celos y rabia lo que otros pueden hacer.

 

Por años hemos escuchado voces reclamando nos “pongamos pa’un local”, y eso es bueno y lo apoyo, pero no quiero ser pesimista al decir que solo puede ser posible si rompemos con la apatía y falta de compromiso…. Adelante barahoneros!!!

 

 

 

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