La Vieja Belén o La Befana dominicana.

 

por Frank Jiménez

A la viejita Belén la inventamos como ultimo recurso para llenar de esperanza a los niños desamparados de la fortuna, en el día en que los demás niños estrenan sus juguetes nuevos llenos de alegría.

 

La Vieja Belén es un personaje folclórico de la Republica Dominicana y otros países, es una repartidora de regalos, vinculada a los Tres Reyes Magos, la que imaginamos con la bondad de una Madre Teresa de Calcuta.

Según la escritora Julia Álvarez en su libro “El mejor regalo del mundo: la leyenda de la vieja Belén”, señala que algunos estudiosos dominicanos creen que la Vieja Belén tuvo su origen entre los inmigrantes ingleses que vinieron al país a trabajar en la industria azucarera, otros dicen que existe una leyenda popular italiana de una bruja anciana llamada La Befana, sin embargo, con el nombre de la Vieja Belén sólo se conoce en la República Dominicana.

Para Román Franco Fondeur, ex miembro de la Real Academia Dominicana de la Historia, la fabula de la Vieja Belén se originó como respuesta del bolsillo de los padres pobres a sus hijos “cuando no había cuartos para celebrar el Día de los Reyes”.

La socióloga Olga Tineo coincide con Franco Fondeur al considerar que el llamado de la Vieja Belén en nuestra cultura se debe a un mecanismo de defensa en el que los dominicanos se apoyan para justificarse ante su falta de dinero o disposición para regalar la noche del cinco de enero, debido a los gastos en la celebración Navideña.

Utilizando la promesa de “no te apures, mi hijo, que los Reyes te van a traer tus juguetes” se calmaba la insistencia de los niños que muchas veces con lagrimas en sus ojos no entendían el porque no tenían la suerte de otros amiguitos los cuales mostraban alegres sus juguetes.

Vivir y crecer en lugares donde la diversidad social nos enseña la crueldad de la miseria, donde nos percatamos de cómo el pobre baja la guardia por la desesperanza y los constantes intentos de solventar necesidades cuando se agota el ingenio y la inventiva productiva que nos deja sin “ni uno” en los bolsillos. Es allí donde vive la esperanza de la Viejita Belén, la reina de los juguetes baratos, de los juguetes fiaos, de los juguetes usados…del juguete que consuela el deseo de jugar del niño pobre.

En el 2018 todavía el recurso para ganar tiempo para conseguir los pesos para satisfacer el sueño de aquellos a los que le hace falta de todo es una realidad en nuestro país, es por eso que al meditar por los mas necesitados también ruego porque además de juguetes, la magia de la vieja Belén provea amor, alimentos, ropas, medicina, educación, seguridad …

 

 

 

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