30 ANIVERSARIO DE LA MUERTE TRÁGICA DEL PROFESOR MIRTIDO FELIZ CUEVAS.

30 ANIVERSARIO DE LA MUERTE TRÁGICA DEL PROFESOR MIRTIDO FELIZ CUEVAS.

 

(Hijo de Don Emilio Feliz Medina y de Doña María Engracia Cuevas Carrasco, nació el 30 de octubre de 1939 en esta ciudad de Barahona).

Autora: Águeda Ramírez de Rodríguez.

Como “una de las piezas angulares en el campo de la educación”, lo definía el profesor Luis Arias, al tiempo de agregar que no tuvo juventud y que fue muy humilde. Sigue diciendo Luis Arias, que a Mírtido se le recuerda por sus cualidades de hombre correcto, cortés, abanderado de los valores religiosos y de toda acción que conllevara el desarrollo de la formación y las buenas costumbres de los integrantes de la sociedad.

Los estudios primarios y los intermedios los cursó en la Escuela Benefactor. En el Instituto Técnico-Comercial Semioficial Barahona, regido por la Cámara de Comercio, realizó los estudios comerciales, graduándose de Secretario Auxiliar en 1960. Los secundarios los cursó en la Normal Presidente Trujillo, donde se graduó de Bachiller en Filosofía y Letras en 1963 y, en su afán por la superación personal que lo caracterizaba, otros estudios cursados por Mírtido fueron los siguientes: Ética y Protocolo, Educación Comercial Programada, Contaduría, Relaciones Humanas y Relaciones Públicas. En 1977 obtuvo el título Profesor en Letras, en el Centro Universitario Regional del Suroeste -CURSO-, en esta ciudad de Barahona.

La experiencia docente de Mírtido se inició cuando, con apenas el octavo grado cursado, era enviado a sustituir a un profesor titular. En 1960 se decidió formalmente por la labor magisterial, impartiendo docencia en el Instituto Técnico-Comercial Semioficial “Barahona”, donde se destacó al impartir con extraordinaria dedicación y eficiencia las asignaturas Etiqueta y Protocolo, Relaciones Humanas, Relaciones Públicas, Legislación Mercantil y Aduanera, Lengua Española, Mecanografía y Redacción Comercial. Allí había ocupado los puestos de Secretario y Asistente del Director.

De 1962 a 1963 prestó sus servicios como Profesor en la escuela Academia Franciscana y como Secretario en la Oficina de Aduanas en esta ciudad y en 1963 fue nombrado Secretario en el Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos, zona Barahona. En ese mismo año fue nombrado Director-Profesor del Instituto Técnico-Comercial Semioficial Barahona, cargos que desempeñó hasta el último día de su vida. También fue miembro de la Junta Municipal Electoral e integrante de su tribunal disciplinario en el área de quejas y conflictos.

En 1966 comenzó a laborar como Profesor interino en el nivel intermedio, pasando luego al nivel secundario como profesor de Filosofía, Psicología y Literaturas Dominicana e Iberoamericana en el Liceo Secundario Dr. Federico Henríquez y Carvajal, donde posteriormente fue designado Profesor titular de Lengua Española para los grados primero y segundo de bachillerato y, al iniciarse el Plan de Reforma de la Educación en esta ciudad, fue seleccionado para formar parte del personal que se encargaría de desarrollarlo, impartiendo en él las asignaturas antes mencionadas, más Geografía Económica, Economía y otras del Ciclo Superior de la Educación Media Reformada. Allí permaneció hasta el fin de sus días.

Hijo de Don Emilio Feliz Medina y de Doña María Engracia Cuevas Carrasco, nació el 30 de octubre de 1939 en esta ciudad de Barahona. Casado dos veces, del primer matrimonio tuvo tres hijas y un hijo. Del segundo, una hija. Amante de la buena convivencia con sus semejantes, en los actos sociales solía interpretar las canciones “Lamento Esclavo” y “Mi Calle Triste”.

En una biografía de Mírtido escrita en 1988, el Maestro Ramón López Ynoa resalta la existencia de dos mujeres en su vida, señalando ese hecho como “causa originaria” de lo que él llama “la vorágine pasional que envolvió su vida íntima” y señala la fecha de 1975 como el momento del inicio del “vía crucis emocional, moral y espiritual que culminaría con el resquebrajamiento de su personalidad, que lo fue convirtiendo poco a poco en un mártir pasional, situación que no fue óbice para que mantuviera su imagen de respetabilidad pública y diera a favor de la educación todo su vigor y energía”.

El 18 de diciembre de 1987 siendo las 2:00 p. m., falleció Mírtido a causa de Intoxicación provocada por él mismo con fines suicidas, en su despacho del Instituto. Culmina López la mencionada biografía con la siguiente frase: “Con sus defectos, con sus virtudes, ante todo Mírtido fue, un HOMBRE”.

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