Las Pruebas Psicométricas Para Bien o Para Mal

Por Yorik R.  Piña

Psicólogo Clínico-Psicómetra

Las pruebas psicométricas son instrumentos creados para medir las habilidades de los usuarios, de los pacientes o clientes que van a la consulta del psicólogo en busca de la felicidad perdida, en la mayoría de los casos.

Es una herramienta que puede servir para bien o para mal. Depende de quién y para que las utilice. A veces se cometen abusos por personas no capacitadas para administrarlas ya que los usuarios pueden ser víctimas de  situaciones desagradables como falta de objetividad, de frustraciones etc. En ocasiones, los mismos usuarios, por múltiples razones, intentan acceder a estos instrumentos de medición de una manera inadecuada y consecuentemente, hacerse daño:

Algunos quieren comprar las pruebas para practicar porque van a examinarse para la admisión de un buen colegio o para un trabajo calificado y “no quieren ser reprobados”.

En mi consulta privada un paciente me expresó “Llené un formulario para conocer mi CI (Cociente Intelectual), en una famosa revista y el resultado fue un 70. Es que yo no tengo capacidad para el estudio? Quiero estudiar, pero ahora tengo miedo. Si este paciente hubiera optado por visitar un profesional otra sería la historia. Muchas frustraciones  y trastornos ha provocado el conocimiento del CI, tanto el bajo como el muy alto.

En mis 50 años se han producido tantos trastornos, en ese sentido, que en mi consulta solo administro evaluaciones de inteligencia que no dan como resultado el CI: Raven, Otis, TEI, D48 y otros. Es el profesional que debe manejar estos resultados y recomendar lo que más le conviene al paciente.

Otra amiga, me comentó que un amigo que estudia psicología le administró una prueba de personalidad y el resultado fue: trastorno de ansiedad y está devastada.

Un prueba psicológica es “una medida objetiva y estandarizada de una muestra de conducta”. Las pruebas psicométricas son instrumentos que miden las habilidades del individuo y determinan sus fortalezas y debilidades.

Los chinos iniciaron la práctica de utilizar estas pruebas hace 2,000 años. Los griegos las utilizaban como parte del proceso educativo y ya, en el siglo XIX, algunos investigadores la utilizaban para determinar el retraso mental “personas insanas”.

El médico francés Seguin fundó la primera escuela para retardados mentales en 1837. En 1887, Alfred Binet sugería que los niños con dificultades para el aprendizaje fueran evaluados y de ser considerados educables fueran inscritos en escuelas especiales. Francis Galton, biólogo inglés fue quien dio inicio a la psicometría como se conoce actualmente.

 

James McKeen Cattell acuñó, en 1990, el término “el test mental”. Los primeras evaluaciones no fueron tan exitosas como se hubiera deseado.

Alfred Binet

En 1904 el Ministerio de Educación de Francia encomendó a Alfred Binet preparar métodos educativos para niños retardados. Lo hizo en compañía de Simon y , de esta manera, se genera la primera escala de inteligencia, Binet-Simon, revisada en 1905 para adecuar algunos items y la tercera revisión fue en 1911, año en que murió Alfred Binet. Aparecieron, más adelante, pruebas colectivas, de aptitudes, de aprovechamiento, de personalidad.

La lista de todos los tipos de evaluaciones que existen actualmente es larga. Todas las evaluaciones existentes, hasta la fecha, son sometidas, periódicamente, a revisiones por la cantidad de variables que hay que tomar en cuenta para estandarizarlas. Terman y Merill, en 1973 revisaron su instrumento generado en 1937 con 2,100 muestras. Para lograr los resultados deseados, se tuvo que tener en cuenta los cambios culturales generados desde 1937.

Las pruebas mostraron mejoras en la ejecución en todas las edades y sobre todo en la preescolar. Atribuyeron esta mejoría en la ejecución, al acceso de los niños a los medios de comunicación, a la masificación de la alfabetización y al mayor nivel educativo de los padres.

James McKeen Catell

Se observó una pequeña mejora en los adolescentes de 15 años que lo atribuyen a que una mayor cantidad de estudiantes  terminó el nivel secundario (la educación media) en relación a los adolescentes de 50 años atrás.

En República Dominicana hay investigadores que se han ocupado de estandarizar las pruebas que se usan en el país. Se entiende que se deben hacer estandarizaciones, con la frecuencia que demandan las circunstancias, porque ahora los niños de 2 y 3 años manejan los celulares con mayor habilidad que muchos de sus mayores. Los niveles de información son enormes.

Para estandarizar una prueba psicométrica con rigor científico se tiene que tener en cuenta las proporciones del censo en cuanto a:

·        Región geográfica

·        Tamaño de la comunidad

·        Grupo étnico

·        Género

·        Nivel Socio económico

·        Nivel educativo de los padres, etc.

Estas tablas normativas convierten las puntuaciones directas en Calificaciones Estándares Por Edad (CEE). (El uso del CI se ha abandonado por el de CEE).

Los programas que se ejecutan para que no haya un solo analfabeta, la construcción de escuelas, el desayuno y almuerzo escolar, las becas a maestros para que se especialicen en el exterior son acciones que harán que las revisiones de las pruebas psicométricas estandarizadas para el país sean revisadas con mayor frecuencia.

Las revisiones de las pruebas Stanford-Binet y Wechesler ha incidido en que se utilicen como  entrevistas clínicas, pues ofrecen la interacción entre el paciente y el profesional de la conducta y brindan otras señales como el método de trabajo y de solucionar problemas, confianza en sí mismo, características emocionales, motivacionales, así como la inteligencia emocional.

La escala Stanford-Binet consiste en 4 etapas que agrupan 15 instrumentos: Razonamiento verbal, Abstracto/visual, cuantitativo y memoria a corto plazo. La primera prueba es la prueba de vocabulario que sirve para seleccionar el nivel de inicio de las restantes pruebas.

El nivel de inicio se establece combinando la calificación del vocabulario y la edad cronológica, luego se establece un nivel basal y un nivel de techo, según la ejecución del examinado.

El basal se establece cuando se aprueban 4 reactivos en 2 niveles consecutivos. El de techo se logra cuando se falla en 3 de 4 reactivos o los 4 en dos niveles consecutivos.

La escala de inteligencia de David Wechesler, además del uso para medir la inteligencia general, se recomienda como auxiliar para diagnósticos psiquiátricos, partiendo de que el daño cerebral, el delirio psicótico y los problemas emocionales pueden afectar algunas funciones intelectuales.

Esta escala se revisa periódicamente por los cambios que se generan en las comunidades, según mencionamos más arriba. Desde 1939 a 1997, entre revisiones y nuevos instrumentos de evaluación, han sucedido 9 publicaciones de esta prueba de inteligencia.

David  Wechesler

La batería de test de Kaufman consta de: Procesamiento secuencial, simultaneo, mental compuesto y aprovechamiento. La media es 100.

Las Escalas De Habilidad Diferencial (Diferencial Hability Scale DAS) (Elliott, Murray y Person, 1990) y  Las Escalas Británicas de Habilidad (British Hability Scale BAS) comparten con las escalas de Stanford-Binet y la Wechesler, el objetivo de clasificar a las personas, según sus habilidades, sus fortalezas y debilidades. Esto ha generado muchos avances en la teoría y práctica psicométrica.

Las Escalas de Habilidad Diferencial afirman que los términos “inteligencia” y “CI” no forman parte de su vocabulario. Las Escalas de Habilidad Diferencial (DAS) indican que la “organización, calificación e interpretación de la escala se dirigen con precisión  a las conductas definidas que está siendo evaluadas” (Elliot 1990)

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