EL CLAN DEL MEDIO HUEVO.

Por Dannerys Arias.-

Felipe, Rubén, Darío y Camilo eran unos simples párvulos cuando se aventuraron en la gran responsabilidad de cumplir con la promesa manifestada a sus padres de ir fuera de su terruño de origen, de su hogar, de su gente y de su familia a cumplir con su desarrollo educativo. Así es, se fueron a la gran urbe a convertirse de simple bachilleres a profesionales de distintas áreas.

Se arriesgaron a esta nueva aventura, a sabiendas de que sus padres no reunían en el aspecto económico la suficiente fuerza para sustentar una economía que envolvía gastos de estudio, manutención, vivienda, vestimenta, ect; pero el ímpetu de sacar a su familia adelante y romper el precedente de pobreza  y la maldición que nadie había logrado convertirse en profesional, esto los impulsaba a sumir ese sacrificio.

Entraron a la primada de América; con rostros de niños y valentía de león; largos fueron los seis primeros meses del ciclo educativo; en los próximos dos semestres, comprendieron la triste realidad de la supervivencia y del sálvese quien pueda que pasan los estudiantes; más tarde la triste historia: A Darío una desgraciada patana acabo con la vida de sus padres cuando querían atravesar la carretera para asistir al conuco de pocas tareas que poseían; eso cambio el rumbo de la historia de una manera aterradora; que cerceno toda ansias por parte de Darío para estar en la gran urbe.

Luego de esta triste noticia; inmediatamente Darío recogió en su mochila de segunda mano lo poco que le ataba a Santo Domingo; mientras sus compañeros tenían una reunión a dos metros del pequeño cuarto desvencijado de solo Cuatro metros cuadrados donde milagrosamente le servía de albergue y que conjuntamente pagaban los tres mil pesos que sus padres le enviaban (Mil pesos c/u) y su sustento dependía de las tareas que realizaban en la universidad y eran remunerados con los alimentos estatales que allí llegaban. “No te vayas Darío” Manifestó Felipe, “Vamos a sobrevivir como podamos; pero vamos a terminar”.

Aquella decisión que fue adoptada hace unos días, como ayudantes de comedor se sustentaban en lo referente a la sustentación alimenticia; pero aquello también se ofuscó cuando vino una reducción de las raciones alimenticias y el crecimiento poblacional estudiantil; que la alta casa de estudio, redujo el personal que se beneficiaba de forma gratuita del alimento estudiantil, solo Camilo podía disfrutar del almuerzo, pero aun así compartían ese servicio alimenticio.

En las calientes noches de verano y en las frías noches de invierno; era tanto la carencia de estos tres aventureros que duraron casi toda su carrera cenando por la carencia económica de tomar un pan y medio huevo; Rubén era el distribuidor cada noche de los dos huevos entre los cuatro y los cuatro panes (si aparecían los panes, sino ejecutaban el medio huevo vacio) y siempre él decía “De nada nos volvemos gallinas de tanto huevo”.

El MEDIO HUEVO se constituyo de manera obligatoria en el plato que los identificaba; al límite de que algunos compañeros de estudio se burlaban en ocasiones  que no le llamaban por sus nombres más bien le pusieron: Medio huevo 1, Medio huevo 2, medio huevo 03 y así sucesivamente.

Los Medios Huevos, se sacrificaron, no le hicieron caso a los Drinks que hay en la zona, a las insinuaciones de las féminas de los corrillos universitarios y mucho menos  a las adversidades que enfrentaron; Rubén trabaja como ingeniero industrial en una prestigiosa empresa de plásticos; Felipe excelente abogado en materia inmobiliaria; Camilo aunque no ejerce su profesión tienen un almacén de provisiones gracias a los años que duro como gerente en una prestigiosa cadena de supermercados y DARIO el que iba a abandonar, esta entre los más prestigiosos cirujanos de Santo Domingo e imparte docencia en tres universidades.

Lo épico e increíble de esta historia es que todos, el último jueves de cada mes, se alejan de los manjares que disfruta su familia, se sientan a solas en sus pent-house  y degustan su pan con medio huevo y se comunican vía celular, se acuerdan del sacrificio, para no caer en los brazos de la opulencia y olvidarse de donde vienen. ¡Todavía el clan del MEDIO HUEVO EXISTE!

FUENTE: https://alternativadigital01.blogspot.com/2018/08/el-clan-del-medio-huevo.html

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