HOY se cumple el 52 aniversario de la MASACRE ESTUDIANTIL frente al PALACIO NACIONAL.

 
Por Virgilio Gautreaux
 
El 9 de Febrero de 1966, estudiantes de las escuelas y liceos de toda la capital, así como jóvenes universitarios y gente del pueblo, marcharon pacíficamente frente al Palacio Nacional, para que el Presidente Provisional Héctor Garcia Godoy le entregara los recursos financieros a la UASD, cuyas autoridades trujillistas y despóticas, habían sido expulsadas de la UASD por un movimiento de jóvenes profesores, intelectuales liberales, el estudiantado y los empleados.
 
La ultraderecha pretendía ahogar la universidad y el MOVIMIENTO RENOVADOR, que  dirigía y transformaba la Academia en un verdadero instrumento de cambio en la sociedad dominicana, bajo los lemas de libertad de cátedra, apertura de la universidad y cambios tecnológicos, sociales y culturales.
 
La agenda de los grupos conservadores dominicanos era que la universidad siguiera siendo un espacio cerrado y elitista, donde no ingresarán muchos estudiantes, a pesar de que era con impuestos sacados al pueblo, que se financiaba.
 
El MOVIMIENTO RENOVADOR también enfrentaba los objetivos estratégicos de ESTADOS UNIDOS para la República Dominicana, pues en ese sentido momento nuestro país estaba ocupado  militarmente desde Abril de 1965, con miles de tropas de esa nación.
 
Envalentonado por la presencia militar Yanqui y por las proclamas de la ultraderecha dominicana, las tropas que custodiaban el PALACIO NACIONAL, sin ningún tipo de situación conflictiva o provocacion, comenzaron a ametrallar a los varios miles de jóvenes, adolescentes y niños de ambos sexos, prácticamente a quemarropa, con un saldo trágico de varios muertos y decenas de heridos.
 
Afortunadamente hacía pocos meses que había culminado la guerra de Abril, por lo que la población de la capital sabía qué hacer tan pronto se escucharan disparos (arrojarse al suelo o buscar protección), razón por la cual la masacre no fue mayor.
 
Incluso al momento del ametrallamiento por parte de los efectivos del Ejército Nacional y la Policía, una Delegación de Estudiantes universitarios estaba dentro del Palacio Nacional, aguardando ser recibidos por el Presidente Garcia Godoy. Desde una terraza del edificio presidencial, estos Delegados contemplaban impotentes la masacre.
 
Del fuego de los fusiles y ametralladoras, además de los muertos la Joven Brunilda la Amaral y otro estudiante apellido Pérez, quedaron lisiados.
 
Desde hace muchos años existe un Comité Permanente que conmemora todos los 9 de Febrero, los aniversarios de aquel incalificable asesinato de jóvenes y de la niña Amelia Ricart Calventi.
En el día de hoy, estudiantes de varias escuelas y  universitarios, colocan coronas de flores en honor a las víctimas y luego de varios discursos, se realiza una marcha hasta el cementerio de la Avenida Independencia, donde frente a la tumba de la niña-mártir, Amelia Ricart, donde también se colocan otras coronas. El momento más emotivo de esta ceremonia de recordación, es cuando la madre de Amelia pronuncia emotivas palabras sobre su hija. A pesar de su edad, la señora se yergue con firmeza y destaca las condiciones de su hija.
 
Un Liceo Experimental de la Uasd, honra su nombre.
 
El sacrificio de esos jóvenes aquella lejana mañana de 1966, no fue en vano.
 
El movimiento Renovador asumió democráticamente  la Universidad y la transformó en un instrumento al servicio del desarrollo nacional. Miles de jóvenes bachilleres que no podían ingresar a las aulas de la Uasd, pudieron entrar y graduarse a pesar de las miles de bombas lacrimogenas y macanazos, disparos y varias  ocupaciones militares con tanques de guerra y carros de asalto, durante el régimen de los 12 años de Balaguer.
 
En ese período fueron asesinados varios estudiantes, algunos fueron apresados,  torturados y asesinados y sus cuerpos nunca aparecieron.
 
En una de las ocupaciones policiales de la UASD (4de Abril de 1972), fue asesinada la joven estudiante de Economía, Sagrario Ercira Diaz Santiago.
 
Durante los 12 años de Balaguer y de Guerra Fría, decenas de profesores y alumnos de la universidad se les deportó y a otros se les impedía regresar al país.
 
Muchos profesores cayeron apresados y condenados por razones políticas. Otros como el caso del Profesor Narciso González, fue apresado, torturado y desaparecido para siempre.
 
A pesar de los actuales y diversificados problemas de la UASD, la Academia sigue abierta, cumpliendo con su misión primigenia, aportando anualmente miles de nuevos profesionales a la patria, lo cual representa el mejor homenaje a los mártires vilmente asesinados tanto por aquellos que apretaron el  gatillo, como por quienes impartieron  las órdenes, asuzados y asustados por el avance de la juventud dominicana.
 
HOY ya la educación superior NO es un privilegio de unos cuantos. Existen decenas de universidades, institutos de Educación Superior, Escuelas Técnicas, centros de formación como INFOTEP. Las becas en el extranjero no son sólo para los ricos. El idioma inglés ya nos sólo para las élites. Tampoco otros idiomas.
 
La UASD tiene unos 17 Centros Regionales diseminados por todo el país, donde estudiantes son transportados en autobuses adquiridos  con recursos del presupuesto nacional, provenientes de los impuestos que paga el pueblo dominicano.
 
Es mucho lo que se ha alcanzado, en los últimos 52  años!
Que vivan los mártires del 9 de Febrero!!
Que vivaaaaaaaaannn !!!!

Anuncios

Dejar Comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.