Dominicanos inseguros

por Prof. Ramon Dandrade.
En una sociedad donde nadie creé en nadie, existe un gran nicho políticamente para que pase algo de alguien que pueda  resolver los problemas de un País dirigido por dos partidos mayoritarios, y que sus principales dirigentes no les importan las penurias de los mas desposeídos sino agrandarse mas económicamente, llenándose los bolsillos de los erarios públicos o de los que se venden por prebendas de los delincuentes o intocables. Seria muy difícil contabilizar la cantidad de millonarios que se han alzado con el dinero del Pueblo impunemente después de la muerte de Trujillo. 

Los Dominicanos están invadidos de un gran Nihilismo, seres desesperados que se sienten obligados para escapar de sus gigantescas penurias a no creer en nada. El escritor ruso Ivan Turguenev en su novela padres e hijos patentó uno de los estados emocionales más dolorosos: el Nihilismo. Es un sentimiento que condiciona pensar y actual en función de no creer en nada ni en nadie; en nuestro País, no se espera nada del presente  y se duda tanto del futuro por los hecho del pasado.
Nos hemos convertido en un País surrealista  donde cada día presenta las mas insólitas situaciones en cuanto a la delincuencia. Por medio a esta inseguridad, nuestras casas parecen cárceles, alguien escribió que los delincuentes andan sueltos mientras que el pueblo vive encerrado en sus casas como si fueran presos, y éstas llenas de varillas de metal por todas partes como medio de protección  porque ni en ella se encuentran seguros. Así esas barreras protectoras dan a entender que tenemos un País fallido, y las autoridades no logran la forma de frenar esta situación.
 Creemos que tenemos el derecho de vivir en paz, tranquilidad y sin miedo como dice nuestra constitución, y es el Gobierno encargado de darle esa seguridad a un pueblo que se siente huérfano, desprotegido y con una justicia irresponsable, llena de jueces irracionales, ineptos y corruptos y esta situación ha sido la principal causa del radicalismo delincuencial imperante.
En Rep. Dom. se violan todos los estamentos jurídicos y sociales, y nadie respeta las leyes porque los encargados de hacer cumplirlas son los primeros que las violan o irrespetan, permitiendo que este sea un verdadero desastre. Y esta crisis está lejos de solucionarse mientras los agentes de la Policía Nacional sigan ganando sueldos de miseria que no les alcanza para sustentar o cubrir sus necesidades primordiales.
En nuestro País, la clase gobernante o funcionarios del gobierno, incluyendo Senadores y Diputados no han demostrado esfuerzo alguno para detener, erradicar o ideal una formula para que nuestro País se encamine por rutas de que haya menos pobres.
La pobreza es en general un problema de orden espiritual, admitiendo que la existe también material pero lo mas idóneo para mi, configurar este pensamiento, es la pobreza mental a la que observamos a muchos Dominicanos lo cual somete su encarnación vital a todas las clases sociales y que abundan en todos lugares. Asombra observar como una gran cantidad de Dominicanos de clase media, solo piensan en el dinero y en bienes materiales para así satisfacer sus necesidades.  De los ya adinerados millonarios o ricos ni para que mencionarlos, ya conocemos su mentalidad retrograda.
Lo ideal sería encontrar una situación opuesta a esta práctica donde podamos luchar mejor y dejar las ambiciones personales y hacer de Rep. Dom. un País próspero y seguro pero esto está muy lejos en las mentes de los que pueden hacerlo porque no le conviene la mejoría de los pobres para seguir teniéndolos como esclavos.
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