El asalto a la sucursal del Royal Bank of Canada de NACO, en1970. Los Palmeros

Texto: Frank Viñals/Historia Dominicana en Gráficas-Facebook
El 8 de noviembre de 1970, sucedió un asalto a la sucursal del Ensanche Naco, en horas del día, exactamente a las 12:03 p.m., siendo quien escribe funcionario de esa institución y laborando el día del atraco.
A la oficina de Naco se presentaron unos individuos vestidos de militares de varias instituciones castrenses, recuerdo uno vestido de policía y otro de marino. A la hora de cerrar la oficina (12 meridiano) se presentaron los “militares” golpearon al guardián de seguridad, escapándose un disparo en dicha circunstancia.
Los asaltantes entraron a la oficina corriendo y vociferando: “Esto es un asalto, todos al suelo”. En la oficina aún quedaban unos 10 o 12 clientes, cinco cajeras y dos o tres empleados, entre ellos quien escribe, que era el funcionario de mayor rango en ese momento, ya que el gerente y el contador no se encontraban en la oficina al efectuarse el atraco.
Yo estaba en mi escritorio de frente al salón principal y me quedé anonadado al ver y oír a los asaltantes. No sabía realmente qué era lo que pasaba, hasta que un individuo vestido de policía, con una ametralladora del tipo “Cristóbal” me ordenó: “De pie, a la pared con las manos arriba”. Y me empujó por la espalda. Me quedé “frío” y obedecí.
Se dirigieron a todas las cajeras e introdujeron en varias bolsas de tela todo el dinero de las cajas. Al ver que la suma no era de consideración, llamaron para pasar a la bóveda principal. La bóveda estaba bajo la custodia de la cajera principal “Lolita” y el contador, un joven inglés llamado Allan Mole. “Lolita” se dirigió a la bóveda y abrió su combinación y, de una manera increíble, con un dedo, corrió la otra combinación del Sr. Mole y se les dijo que estaba fuera, lo cual era cierto.
De esa forma los asaltantes no pudieron abrir la bóveda principal.
En esos momentos de tensión y temor, todos permanecíamos tirados con las caras al suelo y los brazos abiertos. Los asaltantes se movían también nerviosos y nos decían: “Quien levante la cabeza le volamos los sesos”. En un momento pensé: “Estas gentes nos van a ametrallar antes de irse y yo no voy a morir así pendejamente”. Levanté ligeramente la cabeza, pensando “marcharle” al vestido de marino, dizque para quitarle el revólver que tenía y así “hacer algo”. Cosas de juventud.
El “marino” al verme con la cabeza levantada se dirigió a mí y bruscamente me empujó con al cañón del revólver niquelado que portaba y me increpó: “te voy a volar los sesos”. Me quedé como un témpano de hielo esperando el “fuetazo” y veía mis sesos “volar como mariposas”. En ese instante, que fue un siglo, solamente lamentaba que me iba a morir sin haberme casado con mi bella novia. Al lado mío en el suelo, sollozaba mi compañera de trabajo Rocío Morel (E.P.D.) que decía: “¡Ay Frank te van a matar!”. El marino me empujó con el cañón en la nuca y me dolió, pero me dejó vivo.
Posteriormente pude constatar por documentos incautados por la Policía que los asaltantes eran del grupo “Los Palmeros” y vi una carta escrita de puño y letra en lápiz del comandante “Román”. La carta recuerdo, estaba escrita en papel amarillo de una libreta corriente. Los asaltantes fueron ultimados en las Américas en el famoso enfrentamiento.
Las autoridades responsabilizarían a ocho (8) dirigentes de izquierda: Amaury Germán Aristy, Virgilio Perdomo Pérez, Ulises Arquímedes Cerón Polanco, Silveira Leal “Prandy”, Harry Jiménez Castillo y Plinio Matos Moquete; así como a Andrés Ramos Peguero, nativo de Santiago, y al segundo teniente de la P.N. Nelson Miranda Hermida. Inmediatamente las autoridades desataron la búsqueda de los integrantes del grupo, los cuales eran miembros del denominado “Comandos de la Resistencia”; cuyos principales líderes eran los jóvenes Miguel Cocco (Jefe Político) y Amaury Germán Aristy (Jefe Militar), y cuyos combatientes eran llamados “Los Palmeros”; porque habían sido entrenados en Pinar del Río y Punto Cero, Cuba, en donde había mucha palmas.
 

Anuncios

Dejar Comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.