Aprendiendo marxismo con "Luis Chilipa".

por David Ramírez 
Hablar de las cualidades que adornan a Luís Marino Matos Méndez (Luís Chilipa), es como hablar de una persona legendaria, que se conoce, se envidia, se admira, se mira con recelo y hasta se odia. Es que este hombre, a lo largo de toda su vida, tuvo amigos y enemigos. Participó o estuvo envuelto en una amplia gama de actividades “históricas”, sí así se podría llamar, que redundaron en beneficio de Barahona.
En su juventud, como dirigente estudiantil, participó activamente en las calles, al principio de la década de los setenta, en la lucha por la construcción de lo que hoy es el liceo Federico Henríquez y Carvajal, fue militante de izquierda y férreo opositor de la dictadura balaguerista. Un apasionado dirigente clubístico y propulsor de los deportes en la provincia. Destacado ideólogo, junto con munícipes como Bienvenido Matos Méndez, Luis Antonio Sánchez (EPD), y José Luis Ramírez (Borola), de la Unión Deportiva de Barahona, institución que luchó y logró que la ciudad fuera escogida en 1981 sede de los Quintos Juegos Nacionales Deportivos.
Al evocar o escudriñar el pasado de Luis Chilipa, podríamos señalar que fue y es un hombre polifacético en toda la extensión de la palabra.
Hoy ese ejemplar barahonero se dio de alta en mi pagina de Facebook y fue cuando reflexioné un momento y me dije así mismo ¡Caramba, que descuido! nunca me había preocupado por saber si el hijo de aquel panadero de Villa Estela, que lo había dado todo por Barahona, se encontraba en mi lista de amigos,.
Además me resultó vergonzoso, porque Luis Chilipa fue la persona que una tarde me enseñó la base de la teoría marxista-leninista, cuando todavía era un muchacho y estudiaba en el liceo Federico Henríquez y Carvajal, al principio de la década de los ochenta.
En aquel entonces yo nunca había participado o me había interesado por la politica, pero esa tarde, algo llamó mi atención, pude ver pegado en la pared un letrero que anunciaba una actividad en uno de los salones del liceo, era una charla que trataba sobre la evolución de la sociedad capitalista desde el punto vista marxista, cuyo expositor lo era nada más y nada menos que Luís Marino Matos Méndez (Luís Chilipa).
Aquella tarde mi vida cambió para siempre. En esa charla que impartió Luís Chilipa a los estudiantes, supe lo que eran las clases sociales (el proletariado y la burguesía), así como había evolucionado el sistema feudal hasta llegar a la sociedad actual, el capitalismo.
Hace unos años supe, a través de un amigo, que Luis chilipa estuvo envuelto involuntariamente en una situación fatídica y terrible en Estados Unidos, pero como hombre cristiano, que se había entregado a la causa Dios, estaba dispuesto afrontarlo en los tribunales y demostrar su inocencia.
Todo indica que (como padre de familia, hombre de trabajo y defensor de la diáspora barahonera), los tribunales les dieron la razón, que aquel accidente involuntario fue producto de un descuido o lo que muchos llaman “obra del destino”.
 

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