¡Cuándo el verde pasó a ser consigna!

por ALEJANDRO SANTANA
Los colores han estado ligados a la lucha y la resistencia en la República dominicana. Una vez vestir de rojo y negro, era ser comunista, de verde y negro, ser catorcista revolucionario comunista, de amarillo luchar por el 4% para la educación.
Ahora le ha tocado al verde que ha pasado a ser repudio a la impunidad y la corrupción, el verde de la esperanza por una sociedad mejor.
El verde, la lucha del 22 de enero la marcha, razones, protestar por la corrupción y la impunidad que azota a nuestro país. Contra vientos y mareas, miles de dominicanos, opositores, partidarios, independientes y hasta oficialistas de aquellos que el señalamiento no los ha tildado de corruptos, se dieron cita.
Todos llenando las expectativas de sus organizadores, apiñados en una explanada protestando diciendo a los cuatro vientos que no están de acuerdo con los actos de corrupción e impunidad que nos afectan.
Haciendo caso omiso de los oficialistas que trataron por todos los medios de descalificar a los organizadores de ese evento de masas, que ha dicho que ya no serán silentes, inertes ni ajenos a los actos de corrupción que como país nos afectan.
Dominicanos, partidistas, militantes o no de partido e instituciones de la Sociedad Civil, que viajaron desde puntos remotos a decir presente en un acto que pretendía llamar la atención de las autoridades con el fin a que se enfrenten los actos de corrupción.
Que haya consecuencias, que se someta a la justicia a los culpables de desfalcar al Estado, que ya no haya impunidad, que se actúe.
El país, se a levantado aunque los oficialistas lo pongan en dudas y levanten consignas en contra de los organizadores de la marcha del 22 de enero, aunque se les califique de desestabilizadores, el resultado está ahí, se sembraron las simientes por el combate a la corrupción y la impunidad.
Ya nadie detendrá al país, ahora si estaremos divididos entre corruptos y ciudadanos que necesitan que la Constitución del País, sea aplicada, que las leyes cumplan su cometido, que se sancionen a los corruptos sin importar categorías.
La llama está encendida, no hay marcha a tras, ya se ha salvado el miedo se ha desafiado al poder y se le ha enrostrado al Gobierno su responsabilidad con la impunidad y la corrupción, ahora tendrá que actuar o cargar con las consecuencias que se deriven de su silencio y falta de acción.
Y quienes lo demandan no son necesariamente enemigos del Gobierno como se suele decir, porque a esa marcha hasta connotados peledeistas acudieron como demostración de que hasta ellos están en desacuerdo en que la corrupción sea el día día que se vive desde los estamentos del poder.
Contra vientos y mareas el pueblo se levanto, se manifestó, desafío los argumentos de fanáticos políticos que quisieron tildar de enemigos a quienes pretendían marchar y marcharon.
No fue una manifestación de enemistad, ni de opositores, allí estuvieron ligados diferentes estamentos de la sociedad, allí estuvieron los dominicanos que entienden que por el camino de la corrupción y la impunidad no podemos seguir transitando.
El verde será el símbolo de la lucha contra la corrupción, el verde será en lo adelante el color que estará en todas las manifestaciones en contra de la impunidad y la corrupción y a favor de que se adecente el país.
Así como el amarillo nos unió por el 4% para la Educación, el verde nos mantendrá unidos hasta tanto el Gobierno de muestra de que está interesado en la aplicación de las leyes existentes que sancionan esas malas acciones.
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