TODAVIA HACE FALTA MERCADEO

por Victor Santana
   La actividad de Vender persigue motivar, recomendar, asesorar e influír en la persona o sobre quien compra o adquiere un producto o servicio en forma satisfactoria. En el pasado el trabajo de venta se consideraba específico o exclusivo para un segmento de la sociedad. Hoy se entiende que todas las personas requieren desarrollar habilidades para vender; porque se venden ideas políticas, proyectos, servicios profesionales o religiosos, talento, bienes y raices, informaciones, valores financieros y otros porque es necesario que el público compre las ofertas debido a que se vive en un mercado de competencia. Hay personas que tienen tantas cualidades que son capaces de vender cualquier artículo o lo que tengan a manos.
   Hay que partír del lema de que el «cliente es el Rey», y es el objetivo que hay que alcanzar, persuadiendo mediante la motivación. Para ser eficiente en la venta debe contarse con el entrenamiento necesario para brindar buenas atenciones y lograr las metas. El vendedor es el rostro de la empresa, el alma del negocio y con su dinamismo mueve la maquinaria de la empresa manteniendo la producción. Conoce cualidades y atributos del producto o servicio y puede argumentar con facilidad. Al recibír al cliente muestra un semblante de amabilidad, seguridad, cortesía, es comunicativo, receptivo, sonríe, no discrimina y le ofrece la bienvenidad a su cliente, temperamento inalterable, identificación con la empresa, es vencedor y evita que el consumidor se vaya sin comprar. Si la venta no funciona el negocio quiebra.
   Con frecuencia se observa la apertura de nuevos negocios o establecimientos comerciales, pero no todos son eficientes porque los dueños o propietarios se descuidan con la preparación de los vendedores, pensando que los clientes llegan solos o están obligados a comprarles. Cuando la venta es buena se refleja en el flujo de caja. Vender es un privilegio porque está en contacto con el cliente, hay una relación personal. El buen vendedor es una persona triunfadora porque vende su personalidad. El vendedor deja que el cliente cierre la venta y él cierra con una sonrisa o despedida amable y las gracias.
   Nuestro país tiene un amplio mercado interno y un gran compromiso y deafío con el turismo y necesita que todos los dominicanos sean buenos vendedores, motivados, preocupados y que brinden óptimas atenciones, evitando que los clientes se vayan porque se cansan de esperar a los vendedores deficientes, quejarse de la indiferencia o chercha de algunos vendedores. Hay que cambiar el panorama de los negocios colocando buenos vendedores, presentando alternativas positivas, atendiendo a las personas al llegar, tener amplia cultura, capacidad para convencer al cliente de que necesita el producto y generar rendimiento. Así los negocios progresarán con las mejores atenciones a los clientes.
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