En el Día de las Madres …"UN VIGOROSO TRIBUTO A AQUELLA QUE NOS DIO EL SER"

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Frank zorrilla
Frank zorrilla
Por Frank Zorrilla
Mis queridos hermanos y amigos,
Entre uno de los grandes poemas que escribió el filósofo y humanista Andrés Bello, se encuentra uno en particular cuyos preciosos versos elevan una plegaria al cielo para interceder por aquellos seres mortales  que necesitan benevolencia y perdón. El poema al que me refiero, tiene como título: La oración por todos“. Y en este día tan especial, cuando observamos la tradición griega de brindar tributo y homenaje al ser escogido por Dios para henchid la Tierra, quisiera compartir parte de ese poema.
” Y ante todo, ruega a Dios por tu madre: por aquella 
que te dio el ser, y la mitad más bella 
de su existencia ha vinculado en él; 
que en su seno hospedó tu joven alma, 
de una llama celeste desprendida; 
y haciendo dos porciones de la vida, 
tomó el acíbar y te dio la miel.” 

A través de toda la primorosa composición de estos versos, se puede percibir cierta melancolía esmaltada de exquisitas reflexiones hechas con suma delicadeza y acierto, de pensamientos hermosamente poéticos donde se resaltan las cualidades de un ser especial. Esto es: La mujer convertida en Madre“.
     ¿Qué mortal no proviene del vientre de ese ser tan especial? ¿De aquel ser, que cómo bien dice el poema, se bebió el jugo denso y amargo del áloe (acíbar), y en su lugar te dio a beber sustancia dulce (miel)? Sin lugar a dudas, todos estamos en deuda con la que nos dio el ser. Con aquella que nos brindó sus embelesos, con aquella que nos arrulló en sus brazos, con aquella que sufrió largas noches de insomnio para estar atenta a nuestro cuidado y cuyo corazón nos dio en en pedazos, hasta darnos el corazón entero.
Sólo Dios, por su infinita grandeza y excelsa majestad  puede ser comparado con el amor de madre. Amor incondicional que sobrepasa todas las barreras imaginables. Su valor es inmensurable y representa al Creador mismo, cómo fuente de la existencia.
Dios en su Palabra manda a los hijos a que obedezcan a sus padres y que los honren. “Honra a tu padre y a tu madre, para que tus días se alarguen en la tierra que Jehová tu Dios te da” (Éxodo 20:12). Como podemos observar, éste mandamiento está explícitamente incluido en la ley divina de los Diez Mandamientos. Es un mandamiento con promesa de bendiciones para aquellos que profesan lealtad a aquellos seres que nos dieron la vida. También podemos notar que Dios no pone una medida de tiempo específica. Al no tener este mandamiento una medida de tiempo específica, significa que debemos honrar a nuestro padre y a nuestra madre todos los días, y mientras lo hagamos así, el Señor nos da la promesa,  de que nos irá bien en la vida y que Él alargará nuestros días sobre la tierra.
Desafortunadamente, en estos tiempos modernos en que vivimos, las campañas mediáticas llevadas a cabo a través de los diversos medios, quieren invalidar, abrogar o anular el respeto que debemos guardar a nuestros progenitores. Muchos se dejan persuadir por estas corrientes satánicas cuyo plan no es más que quebrantar los designios que Dios ha ordenado para nuestro provecho.
Multitudes de jóvenes hoy en día se dejan influenciar negativamente por seres espiritualmente antagónicos a los designios divinos y viven bajo tinieblas espirituales. Y bajo esa manipulación subconsciente, actúan denigrantemente: Levantan la voz a su madre, la menosprecian, la humillan. En algunos casos, se avergüenzan de ella, quizás por su condición humilde, algunos la abandonan, y otros, ni siquiera la toman en cuenta…Más cínicamente, un mísero día al año, “el día pagano de la tradición griega”, se acuerdan de esa mujer que se sacrificó para darle el sustento de vida, educación y cuidados; y le traen un regalo material, un abrazo hipócrita, y hasta quizás, manifiesten sentimientos de aprecio, sólo para seguir con la tradición.
Mi humilde consejo, cómo huérfano que perdió a ambos padres. Escucha el consejo sabio; adora a tus padres, quiérelos, aprécialos, hónralos todos los días mientras Dios te concede la bendición de tenerlos contigo físicamente. No importa que hallas formado familia o que te hallas relocalizado a otro país o región. Es un deber como persona agradecida por la vida, y es la voluntad de nuestro padre celestial. Y aquellos que cómo yo, no tienen el privilegio de tenerlos con vida, recordemos que Dios en su benignidad y amor, nos promete juntarnos con ellos nuevamente, y ésta vez, para “toda la eternidad”…¡Feliz día de las Madres, mi querida vieja, aunque ya no estás conmigo y no puedo decirte: cuanto te amo!
¡Dios los bendiga rica y abundantemente!

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5 Comments

  1. Gracias, mensaje hermoso lleno de sentimiento y realidad ojala llegue a oidos de quienes tengan el privilegio de tenerla, me siento honrada de pertenecer al círculo de tus amigos

  2. Extremadamente hermoso gracias por compartirlo conmigo;;;

  3. gracias Frank Zorrilla

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