"Reconociendo a un seguidor de Cristo"

Por Frank zorrilla
Mis queridos hermanos y amigos,
 
El llamarse “Cristiano”  o “Seguidor de Cristo”, significa: “Adoptar la filosofía de Cristo, copiar su carácter y poner en práctica sus enseñanzas”. Esto envuelve el dejar atrás nuestros razonamientos lógicos basados en doctrinas pasadas y cambiar nuestra visión del mundo a través de la óptica de Jesús de Nazaret.  Pero, ¿cómo sabremos identificar a un verdadero seguidor de Cristo? El mismo Jesús nos dio pautas para seguir su ejemplo y adoptar su carácter, “Aprended de mi, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas.” Palabras que ya habían sido pronunciadas siglos atrás por el gran músico salmista David, para describir las condiciones que se necesitaban para alcanzar la misericordia y la piedad de Dios: “Bueno y recto es Jehová; encaminará a los humildes por el juicio, y enseñará a los mansos su carrera”.
Por otra parte, el apóstol Juan nos da referencia para ayudarnos a identificar a los verdaderos seguidores de Cristo. “El que dice: Yo le conozco, y no guarda sus mandamientos, el tal es mentiroso, y la verdad no está en él; pero el que guarda su palabra, en éste verdaderamente el amor de Dios se ha perfeccionado; por esto sabemos que estamos en él. El que dice que permanece en él, debe andar como él anduvo.”  Pero, ¿cuáles son los mandamientos de Jesús; si Jesús no tenía sus propios mandamientos? Estos mandamientos, son los mandamientos del “Padre”. “Porque he descendido del cielo, no para hacer mi voluntad, sino la voluntad del que me envió”. Estamos hablando de los mismos mandamientos que recibió Moisés en el Monte Sinaí. “Guardad, pues, todos los <Mandamientos> que yo os prescribo hoy, para que seáis fortalecidos y sean prolongados los días sobre la tierra.”  Son los mismos mandamientos eternos que el salmista David menciona cuando señaló: “Tú encargaste que sean muy guardados tus mandamientos”. Mandamientos que Jesús enfatizó comoinalterables e indelebles. “Más fácil es que pasen el cielo y la tierra, que se frustre una jota o una tilde de la ley de Dios”. Unos mandamientos creados a la perfección, como dijera el salmista: “La ley de Jehová es perfecta, que convierte el alma, los mandamientos de Jehová son rectos, que alegran al corazón” y como expuso el apóstol Juan en su primera carta, nos acercan a la grandeza de Dios para que nos cubra de su misericordia y bendiciones; y nos da paz y regocijo espiritual para con nuestros semejantes: “Pues este es el amor de Dios, que guardemos sus mandamientos y sus mandamientos no son gravosos”. Porque como dice el apóstol Pablo,“Mi hombre interior se deleita en la ley de Dios”.
Las enseñanzas de Jesús no son más que poner en práctica los mandamientos de Dios a cabalidad. Diez mandamientos que según el mismo Jesús conforman dos grandes mandamientos: “Amar a Dios sobre todas las cosas y amar a tu prójimo como a ti mismo.” Pero, ¿acaso Jesús cambió la esencia de los diez mandamientos de su Padre? De ninguna manera; son los mismos mandamientos inviolables dados desde el principio. Cuatro Mandamientos para estar en comunión con Dios y seis mandamientos para vivir en comunión con nuestros semejantes.
 
1.       NO tendrás dioses ajenos delante de mí.
2.       NO te harás imagen, ni te inclinarás a ellas, ni la honrarás; porque yo soy Jehová tu Dios, fuerte, celoso y hago misericordia a los que aman y guardan mis mandamientos.
3.       NO tomarás el nombre de Jehová tu Dios en vano; PORQUE no dará por inocente Jehová al que tomare su nombre en vano.
4.       ACUÉRDATE del día de reposo para santificarlo. Seis días trabajarás y harás todas tus obras; más el séptimo día es reposo para Jehová tu Dios; NO hagas en él obra alguna. PORQUE en seis días hizo Jehová los cielos y la tierra, el mar y todas las cosas, y reposó el día séptimo; por tanto, Jehová bendijo y santificó el día de reposo.
 
Los cuatro mandamientos que se han expuesto hasta ahora, fueron escritos con el dedo de Jehová y dados a Moisés en tablas de piedra. Si ponemos atención a estos cuatro mandamientos, ellos sólo marcan las pautas que debemos seguir para tenerlo a él como Dios. Por lo tanto, si anulamos o menospreciamos cualquiera de esos mandamientos; menospreciamos la grandeza del Dios que servimos. Y de aquí la pregunta, ¿Cuál de estos cuatro mandamientos que mencioné te atreverías anular, quebrantar o menospreciar?
 
5.       HONRA a tu padre y a tu madre, para que tus días se alarguen en la tierra.
6.       NO matarás
7.       NO cometerás adulterio
8.       NO hurtarás
9.       NO hablarás contra tu prójimo falso testimonio.
10.   NO codiciarás las cosas de tu prójimo.
 
Estos seis mandamientos de la ley de Dios, representan la solución perfecta para que el hombre viva en armonía con sus semejantes dentro de una sociedad civilizada, enmarcada en el respeto mutuo. Y si analizamos profundamente desde el sexto mandamiento en adelante, encontraremos que en efecto; todos los problemas sociales que han existido desde los orígenes del hombre en sociedad, han sido por la violación de uno o más de estos mandamientos que Jehová Dios determinó como esenciales para la tranquilidad social entre seres semejantes. Y otra vez pregunto¿Cuál o cuáles de estos seis mandamientos que mencioné te atreverías anular, quebrantar o menospreciar?
 
Terminaré este artículo haciendo cita del famoso sermón del monte predicado por el mismo hijo de Dios: “De manera que cualquiera que quebrante uno de estos mandamientos pequeños y así enseñe a los hombres, será llamado pequeño en el reino de los cielos; más el que hiciese lo contrario, será llamado grande en el mismo reino.” Y el mismo Jesús nos sugiere estar precavidos y no seamos ingenuos; NO dejándonos engañar por falsos profetas. “Guardaos de los falsos profetas, que vienen a vosotros con vestidos de ovejas, pero por dentro son lobos rapaces. Por sus frutos los conocereis”.
 
¡Dios los bendiga y los guarde!

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