BIBLIOTECAS BARAHONERAS

Virgilio Gautreaux


Por: Virgilio Gautreaux P.

En este local funcionó la gobernación provincial, luego una escuela y más tarde la biblioteca municipal

 Introducción

Las autoridades barahoneras, principalmente las municipales, venían realizando grandes esfuerzos a favor de la educación y la cultura de la localidad,  desde el último cuarto del siglo XIX. Con muy pocos recursos que recaudar, financiaban escuelas para lo cual adquirían textos, alquilaban locales y pagaban los maestros. El Ayuntamiento dentro de sus estrecheces, ocasionalmente compraba libros y estaba suscrito a determinadas revistas y periódicos del país, los cuales considero, fueron el “genoma” de la biblioteca que se creó años después.
El 18 de Noviembre del año 1918 el Sr Andrés M. Moreta, Honorable Presidente de la Sala Capitular del Ayuntamiento de Barahona sometió a la consideración de las autoridades municipales, un Proyecto de Resolución, en los términos siguientes: La instrucción es la base donde se funda el adelanto de los pueblos y es la palanca propulsora que los mueve. Nuestra cooperación se hace necesaria para obtener la creación de una biblioteca municipal conforme al siguiente Proyecto que someto a vuestra consideración:
“Pedir la autorización a quien  corresponda para retirar del 15% de Instrucción sobre las entradas ordinarias del presupuesto del año entrante (1919), para la creación de una biblioteca municipal. Así-15% sobre $3,000 igual a $450. A esto se sumaría una subvención  del Ayuntamiento de $120 anuales, para un total de $570. Los egresos del primer año de operación  de esa biblioteca serían por concepto de alquiler local ($ 144), Conserje ($120) y adquisición de muebles y libros ($306)”.
Este proyecto por su relevancia fue aprobado.
Don José Robert en la página 223 de su obra La Evolución Histórica de Barahona destaca que fue en el año 1921 cuando se inauguró la biblioteca. Para esos años, la corporación edilicia barahonera, confrontaba ciertas limitaciones financieras. En el presupuesto municipal de 1925 se contemplan recursos para cubrir el salario de un bibliotecario,  alquiler local y pago de energía.
En un reporte de fecha 4 de Octubre de 1930, la Sra Julia B. de Oliver, Encargada de la biblioteca municipal, reporta que en 19 días hábiles del mes de Septiembre de ese año, asistieron a dicha instalación 236 personas. En los meses de clases,  semanas culturales y fiestas patrias, aumentaba el número de visitantes, los cuales podemos estimar en un promedio de 3,000 anuales, para los años treinta. Recordemos que los estudiantes normalistas de Barahona eran activos promotores culturales. También estaban operando jóvenes intelectuales locales en diferentes organizaciones y peñas literarias, tales como Castalia, Hostos y otras.

La misma edificación en el 2011


Don Sr Sócrates Lagares en su condición de Presidente del Ayuntamiento de Barahona, rinde el 16 de Agosto de 1946 el informe anual del Cabildo,  donde destaca  que “ la Biblioteca Apolinar Perdomo ha sido últimamente dotada de varios libros y de algunas comodidades. Ha obtenido una asistencia de 6,656 lectores durante el período que hoy finaliza- Agosto 1945-Agosto1946”
Consulté a personas de generaciones anteriores y me dijeron que la biblioteca la recordaban siempre en la casa contigua al Palacio del Ayuntamiento, donde estuvo la Gobernación provincial y que fue  la residencia oficial de Monseñor Nouel, cuando era Presidente de la República en 1913. Posteriormente alojó la Cámara de Oficial de Comercio de Barahona y posteriormente el Ateneo. Ahora está instalado un museo en dicho lugar.
En la actualidad la biblioteca municipal de Barahona está en la calle 30 de Mayo, esquina Anacaona.

 Dando un “pequeño salto” de varias décadas, los jóvenes de los años sesenta y  setenta, nos encontramos con la biblioteca Municipal barahonera ubicada en el segundo piso del edificio situado frente al parque central, donde actualmente está el local del PRD. En el período 1963-1969 este centro de difusión cultural era atendido por la señora Evangelina  Jiménez (Doña Billita), dulce persona en quien encontraban todos los visitantes del local, gentiles atenciones y orientación.

Visitar la biblioteca era una sana diversión. Los menores ojeábamos revistas con vistosas imágenes a colores, mientras los más grandes leían libros “llenos de letras”. Era frecuente ver jóvenes de ambos sexos que circulaban por la ciudad leyendo libros de la biblioteca.  El más conocido de estos lectores era José Lorenzo Suero (Mr. Loren), así llamado por sus amigos. Él se paseaba orgulloso, siempre armado de un libro diferente.
Los mejores estudiantes de Barahona, eran asiduos lectores de la Biblioteca Municipal. Por esta razón, muchos asistían en búsqueda de conocimientos. También este salón era lugar para que jóvenes enamorados-por lo menos-se vieran de cerca, aunque sin decir una palabra, por el respeto que le tenían a ese santuario de la cultura.

Debido a la estrechez económica prevaleciente en Barahona a mediados del siglo pasado, los estudiantes y la juventud en general, recurrieron a una especie de “bibliotecas andantes”, lo cual consistía en el préstamo de libros que circulaban de mano en mano, por calles, barrios, callejones, parques y de casa en casa. Los libros que más circulaban eran los de texto, entre los cuales se encontraban la Ciencia Fesquet, Álgebra de Bardor, La Historia de Bernardo Pichardo, los manuales de ciencias editados por  Seix-Barral Hermanos, Enriquillo, el Quijote, El hombre Mediocre, La Hora 25, Quo Vadis y Cosas Añejas, entre otras.

Alejado de estos textos existía también el préstamo de “novelitas” de vaqueros, de espionaje, de la colección FBI. Las vaqueradas de MARCIAL LA FUENTE y ESTEFANÍA, eran muy demandadas. Las muchachas intercambiaban revistas de moda, textos y novelas de Corín Tellado y Caridad Bravo Adams. Los muchachos nos prestábamos e intercambiábamos “muñequitos” o paquitos de Supermán, Tarzán, los patos Donald y Lucas, Chanoc, Tom & Jerry, la Zorra y el Cuervo, Archie y sus Amigos, Chanoc, Cisco Kid, la Mujer Maravilla, Batman y la Pequeña Lulú, entre otros.
Sin duda alguna, este intercambio era un excelente mecanismo de difusión cultural entre la juventud, que vino a suplir la falta de dinero para comprar libros.
Es bueno consignar que el Instituto Comercial de la Cámara de Comercio  por décadas dispuso de una pequeña biblioteca dotada de textos de Contabilidad, Mecanografía, Taquigrafía, Archivo y Correspondencia, entre otros. Era básicamente un material de apoyo, relacionado con las disciplinas que se impartían.
Con la instalación del Centro Universitario del Suroeste-CURSO en 1970, se recibe un gran impulso cultural. La llegada a Barahona de un contingente de eminentes profesores e intelectuales, repercute positivamente sobre la conciencia de jóvenes y adultos. Las provincias que integran la Región Enriquillo (Bahoruco, Barahona, Pedernales y Jimaní), experimentan importantes cambios, pues centenares de maestros de todos los niveles, se inscriben masivamente en la universidad. De igual modo, profesionales de la zona e intelectuales, se incorporan como docentes en las aulas universitarias. En este proceso, la presencia de una biblioteca era fundamental.
De esta forma, tenemos ya en los años setenta dos bibliotecas, a las que se sumó más adelante la de la Escuela Vocacional, aunque concentrada en las especialidades que se imparten en estos centros. Su acceso era restringido.
 
 
Situación actual de las bibliotecas barahoneras
Sin colocar en orden cronológico el listado, al mes de Septiembre de este 2011 tenemos en la ciudad de Barahona, las bibliotecas siguientes:
Universidad Católica Tecnológica de Barahona- UCATEBA  Su biblioteca está dotada de buenos textos. Actualmente se le está construyendo un amplio local con todas las comodidades modernas y se pondrán al servicio del público, mayor cantidad de libros.
Liceo Técnico Federico Henríquez y Carvajal Posee su área de biblioteca  dotada de libros de diversa índole, acorde con las diferentes disciplinas que oferta este centro.
Biblioteca Municipal  Ubicada en las cercanías del Ayuntamiento, ofrece una variedad de libros para todas las edades. No dispone de equipos electrónicos y el espacio al público aparenta ser limitado.
Biblioteca Rodante  Ideada por Julio Vargas, fue desarrollada por el Club Rotario. Es una biblioteca especializada en autores dominicanos. Tiene 10 años operando. Está ubicada en la Escuela Parroquial La Altagracia, situada en el populoso barrio Pueblo Nuevo. Tiene mucha aceptación y con una novedosa dinámica de gestión comunitaria, integraba muchos jóvenes y adolescentes. La colección de libros de este centro se enriquecía por entregas internas y por frecuentes donaciones que hacían los barahoneros ubicados dentro y fuera del país.
Biblioteca Central del CURSO Con la construcción del nuevo local, la biblioteca actual resalta por su modernidad, condiciones ambientales, mayor número de ejemplares y automatización.
 
 
Biblioteca Escuela Básica Club de Leones Tiene un espacio para los libros de texto y de interés general. Reciben visitas de estudiantes de otras escuelas. Requieren aportaciones de obras para ampliar sus servicios.
Biblioteca de la Fundación Puente Kelly  esta instalación está ubicada en un local que administra la entidad en el Batey Central. Dispone de buena bibliografía, la cual está orientada a jóvenes, adolescentes y adultos. Esta biblioteca brinda excelentes servicios a una creciente comunidad, cuya mayor población, está en edad escolar.
Divina Pastora  Este colegio católico desde la década de del cincuenta poseía su biblioteca, la cual estaba ubicada en el segundo piso de dicha institución. Actualmente está localizada en la primera planta. Dado que era un colegio principalmente de hembras en su primera etapa, era restringido el acceso. Ahora está abierta al público en general en horario de la mañana y la tarde.
Biblioteca del Batey Central-Siendo Ramón Matos Administrador del Ingenio, se creó esta biblioteca a finales de los años setenta, la cual funcionó por varios años. Esta fuente de cultura estaba ubicada en el lugar que anteriormente funcionaba la central telefónica, al lado de las oficinas principales del ingenio Barahona. Según informaciones, en la segunda mitad de los años noventa un funcionario medio del central azucarero desmanteló la biblioteca, llevándose el mobiliario, estantes y libros.
Biblioteca Colegio Morgan desde su fundación en 1952 este centro de enseñanza dispuso de un área de lectura. Actualmente su biblioteca labora en horas de la mañana, orientada principalmente a los estudiantes del recinto. El local lleva el nombre de Carlos Manuel Reyna, hijo de la ilustrísima profesora de generaciones de barahoneros, Doña Ruth, de nacionalidad cubana.
Biblioteca Escuela Secundaria Cristo Rey En la Dirección de este centro hay algunos libros de texto y de cultura general, que se facilitan a los estudiantes. No disponen de mucho espacio. Tienen internet.
Biblioteca Escuela Parroquial Cristo Rey Disponen de una amplia biblioteca, la cual está al servicio de los estudiantes del recinto.
Biblioteca Escuela La Altagracia Ubicada en el barrio Pueblo Nuevo, esta biblioteca sólo está al servicio de sus estudiantes.
 
Biblioteca Colegio Adventista Juan Pablo Duarte La instalación está dirigida al alumnado. Contiene libros de texto y de cultura general. También dispone de internet, para consultas.
Blibliotecas privadas de intelectuales y humanistas barahoneros
Numerosos abogados, ingenieros, médicos, maestros de educación media y superior, disponen de bibliotecas personales, las que pusieron al servicio de amigos,  relacionados y público en general.
Secundino Ramírez Pérez-Don Gaía  Poeta e intelectual de extraordinaria calidad humana. Abogado, catedrático universitario y maestro de generaciones dentro y fuera del aula. Fue un activo declamador en su juventud y promotor destacado de organizaciones culturales y peñas literarias de Barahona. Su bien dotada biblioteca estaba al servicio de jóvenes con deseo de superación. Prestaba los libros y anotaba la fecha de entrega. Era muy estricto con los plazos, con el propósito de prestárselos a otros. Cuando Don Gaía observaba que determinado Abogado estaba flojo en su ejercicio, se le aparecía con el libro que a su juicio,  le llenaría las lagunas. Activo profesor universitario, contribuyó a formar numerosas generaciones sobre el arte de la escritura, la lectura y el saber. La biblioteca del viejo local del Centro universitario de Barahona, llevaba su nombre. Al fallecer, sus descendientes donaron al CURSO su biblioteca. Creo que un salón del nuevo recinto de esta Universidad, lleva su nombre.
José A. Robert  Este extraordinario intelectual, munícipe, escritor, profesor de generaciones, historiador, Senador de la República en 1963 y corresponsal de noticias, disponía de una librería-Urania-que era un faro de luz. Su amena conversación y erudición, hacían de la librería un verdadero foro cultural. En la librería siempre habían intelectuales y amenas tertulias improvisadas. Don José orientaba los compradores y a veces fiaba los libros. Al parecer la famosa librería era un pretexto de Robert para  que los barahoneros se sumergieran en el mundo del conocimiento. Esta era una verdadera “libroteca”.
Angel Augusto Suero-Negro Este prolífico escritor tenía una excelente biblioteca con los clásicos y los mejores autores del continente americano. Don Negro ponía a la disposición de sus amistades su valiosa colección de libros. Escritor compulsivo, agresivo, polémico  y tenáz, dejó varios libros sin publicar.
Raúl González  Comunicador,  editor de periódico, político, funcionario público y legislador, fue un intelectual calificado. Su profusa biblioteca y papeles estuvo a disposición de sus amigos y jóvenes inquietos.
Biblioteca de la Sra Águeda Ramírez  Esta excelente maestra según hemos sido informados, posee actualmente una excelente biblioteca, la cual tienen a disposición del público en general. Por las prendas que la adornan esta infatigable acumuladora de conocimientos, trabaja incansablemente en su preparación personal, para poder dar a los demás más de sí.
Biblioteca del Sr. José Roberto Fernández Ramírez-José de Rosamantes al igual que la Sra Ramírez, este brillante intelectual barahonero tiene una buena biblioteca, la cual pone al servicio de las nuevas generaciones y de aquellos interesados en superarse.
Otros medios de difusión algunas oficinas públicas tienen folletos, publicaciones,   avisos y material para cursos, que con regularidad suministran o prestan a los interesados, principalmente estudiantes y productores agropecuarios.
Colofón
Hay en Barahona una red de bibliotecas públicas, privadas e individuales, que atienden una amplia gama del conocimiento. Un gran empuje se ha recibido con la nueva biblioteca del Centro Universitario de la Región Suroeste-CURSO, la cual ha sido dotada de nuevos ejemplares, mobiliario moderno y equipos electrónicos de consulta que en breve estarán operando.
Algunas  de las bibliotecas de la ciudad de Barahona no tienen la demanda de libros deseada, debido a que en muchos casos los maestros, profesores e instructores, no los envían a realizar investigaciones en dichas instalaciones. A pesar de que en diversas ocasiones algunos responsables de bibliotecas se han acercado y reunido con maestros de la localidad para tratar el tema, la situación persiste.
Las autoridades locales del Ministerio de Educación, los directores de los centros de educación media, bachillerato y superior, deben estimular que los estudiantes visiten las bibliotecas, para lo cual deben realizarse encuentros y vistas periódicas de los encargados de la ejecución curricular, con fines de actualización sobre las novedades en las bibliotecas.
Funcionarios del área local educativa de Barahona pudieran patrocinar encuentros con los responsables de las bibliotecas y Directores de los centros académicos públicos y privados, a los fines de coordinar una estrategia que se traduzca en un aumento del flujo de estudiantes hacia dichas instalaciones.
Otra acción-paralela a la anterior-es coordinar con los medios de comunicación, los blogs, las redes sociales locales y las ONGs, una campaña de retorno al libro. Las iglesias, los clubes culturales, las asociaciones profesionales y las asociaciones estudiantiles, también pueden motorizar esta campaña.
De igual modo, los responsables de las bibliotecas deben realizar periódicos inventarios de sus libros y suministrarlos a los funcionarios de los diferentes niveles de educación. Hay que ligar la investigación, con la bibliografía abundante y moderna de que disponen dichos establecimientos.
Aquellas bibliotecas o centros que disponen de espacio, deben promover tertulias científicas y culturales periódicas, a los fines de diversificar su  utilización, a la vez que se atraen visitantes. Puede organizarse un Diplomado en Bibliotecología y Archivo. También jornadas de intercambio de experiencia con bibliotecas del Sur ampliado.
Nos comunicaron extraoficialmente que hay en Barahona 35,000 estudiantes inscritos en el presente año escolar en escuelas y colegios de la localidad. Esta masa estudiantil desde los primeros niveles hasta el bachillerato, representa un excelente “mercado”  para las numerosas bibliotecas barahoneras: salgan a buscarlos !!!!!!!!!!
Por último, las bibliotecas y las librerías pueden montar anualmente una FERIA DEL LIBRO a nivel local, donde se podrían vender libros de texto y de cultura general. Esta Feria muy bien puede montarse previo al inicio de cada año escolar.
Señores directivos académicos: en sus manos está la responsabilidad para que la juventud barahonera retome el camino de la lectura.
FUENTES:
Memorias municipales, periódicos, revistas, Gacetas Oficiales, consultas a personas y llamadas telefónicas.

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