Administrador administrado


Luis Terrero
Por Luis Terrero
Es función de los administradores actuar con claridad y honestidad en todos los niveles de la administración pública o privada, sin recriminar a los que acuden en busca de respuestas sobre la transparencia administrativa de quienes ejercen dicha función. Nadie debe sentirse aludido y menos ofendido porque alguien requiera explicación del uso de propiedades y de los fondos públicos; pues la honestidad al igual que la verdad los hará libres.
Es sumamente importante y saludable para la democracia abordar estos temas; y es de líderes hacerlo con diplomacia y respecto. Los debates de estas índoles contribuyen al mejoramiento y  concientización ciudadana ya que de ellos surgen alternativas que en las mayorías de los casos son favorables para el desarrollo de los pueblos, a menos que los lideres deseen ocultar la verdad.
Quien no sabe defender su posición o tiene miedo defenderla, por lo general esconde  algo; y así de sencillo no merece la confianza del pueblo para que administre los bienes de quienes a través de un voto de confianza los eligieron para que los representen. En cambio quienes actúan con pulcritud no deben temer a estos cuestionamientos, porque es transparente su labor y el pueblo solo cuestiona lo que es turbio.
No comprendo ni comprenderé nunca que un Administrador tenga voz, pero no la potestad de ejercer el voto durante su gestión administrativa; de ser así podríamos decir que un administrador sin voto es un “Administrador administrado” porque otros ejercen esa función por él.
A mi entender un administrador debe tener potestad para tomar decisiones y para eso necesita el derecho al voto en las decisiones de la empresa. La función de un administrador es y seguirá siendo administrar los bienes de la empresa; ya sean los bienes materiales o humanos; debe estar al tanto de lo que sucede en esa empresa a menos que sea un administrador ficticio, o mejor dicho, un administrador que cobra un sueldo por hacer nada (botella), de ser ese el caso ese administrador debe estar avergonzado, a menos que carezca de verguenza.
Ya los ciudadanos están cansados de tantas excusas; creo que no me equivoco cuando digo “cansados” porque no es uno, ni son dos, ni tres quienes han comenzado a reclamar y a exigir a los funcionarios que hagan su trabajo de manera pulcra, digna y responsablemente como manda la ley. En este caso no se cuestiona la pobreza, ni la riqueza; no se pone de relieve la dignidad de la familia; sino la dignidad e integridad de los funcionarios administradores de bienes públicos.
Recordemos también que el más alto administrador del país es nuestro presidente quien es humildemente benévolo y ha sido el único presidente de la republica que no se ha comprado una mansión en algún lugar residencial del país, sino que vive en un apartamento donde la seguridad no es tan segura; a sabiendas que algunos de sus funcionarios son propietarios de dos o tres mansiones en distintos puntos turísticos del país y en el extranjero; me imagino que “la corrupción se para en la puerta de su apartamento”…
Las propiedades del estado están desapareciendo y a nadie parece importarle y cuando aparece alguien que hace un reclamo inmediatamente los responsables a emitir respuestas asumen posiciones defensivas, ¿Porqué será? o es que ¿culpable soy?, o ¿el otro, o el del lado, o el de atrás?, pero nunca el del frente?…
Recordemos que es un deber del ciudadano honesto reclamar sus derechos, pero también es deber del funcionario honesto responder con transparencia a los reclamos de los ciudadanos para quienes trabajan. Al que le sirve el sombrero que se lo ponga; y creo que el sombrero le sirve perfectamente a los funcionarios administrativos de Barahona (pasado, presente, y futuro).
Anuncios

Dejar Comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.