BARAHONA-CIUDAD DEL SOL


Por Virgilio Gautreaux P.

Cuando decimos que Barahona es una ciudad-sol nos basamos en la extraordinaria luminosidad que posee esta demarcación. Desde tempranas horas de la mañana, el sol comienza su tarea iluminista. Este 19 de Agosto lo observé surgir a las 6:24 am desde el fondo del Mar Caribe, para despertar a los barahoneros. Se mete por las rendijas de las casas, los hoyos de las cortinas, por debajo de las puertas, por el techo y no hay forma de seguir acostado. Es un despertador natural. Desde una “Atalaya”  pude captarlo en plena faena ese día.
 Cumplida la contemplación de la elevación del astro-rey de nuestro sistema solar, acudí presto a consumir un suculento mangú encebollado, con huevos fritos y aguacate, lo cual acompañé de un rico café con leche, todo esto “Made in Barahona”.

Bien temprano, me dediqué a cumplir los objetivos de mi misión: disfrutar al máximo la oferta recreativa que mi provincia ofrece. Me dirigí a la playa El Quemaíto, cuyas olas rebeldes-azuladas, nos dan la bienvenida. Una brisa fresca perenne, nos ayuda a combatir los rayos solares, que nos recuerdan que fuimos a bañarnos y que es hora de tirarnos al mar. Caminamos por una grava que ruidosamente mueve el mar y nos sumergimos en este inmenso Jacuzzi marino barahonero.


Entre una y otra zambullida, al contemplarla costa rocosa me percato de que el corte del acantilado, parece el rostro de un indio con su cabellera verde.
  
Pendenciando con la cámara tomo fotos del lugar-el cual luce abandonado-esperando aún una anunciada remodelación prometida hace dos años.

Al poco rato llega una yola de buen tamaño, cargada de peces los cuales fueron vendidos rápidamente a vendedores ambulantes. Concluída esta etapa del recorrido, me dirijo a SAN RAFAEL.

Con las recientes lluvias, el río-siempre fresco-tiene más caudal y una temperatura más fría. Disfrutadas sus aguas, hicimos un “calentamiento” a base de hojuelas, quipes y bollitos de yuca rellenos con pollo. Luego le correspondió su turno a la “bandera” de San Rafael: pescado, moro con coco, tostones y aguacate.
Al momento de concluir “el sacrificio”, llega la sonriente EDIVIGE con una bandeja que contiene una suculenta torta de coco horneado, acacabíto de hacer. Los presentes le entramos como a la conga !!!!!!!!!!!

Mientras reposábamos la jartura, no dejábamos de contemplar el hermoso paisaje vivo que nos ofrecía la naturaleza y veíamos a los bañistas disfrutar de un mar multicolor que parecía retozar con los muchachos que voceaban: María la O, tu mai é puta y la mía nó  !!!!!!!!!!!

Al día siguiente le tocó su turno al  de  Los Patos, cuyo hermoso balneario no tiene comparación.

Al igual que en San Rafael, este río bien frío, tenía más caudal y temperaturas más bajas, a pesar de que los rayos del sol le caen de forma directa. Sus cristalinas aguas fluían con fuerza. Centenares de hermosos peces acompañan y juguetean con  los bañistas.

Mesas estratégicamente ubicadas debajo de árboles, están al servicio de los visitantes, los cuales disfrutan en condiciones de limpieza, higiene y orden, de diferentes variedades de peces, crustáceos y moluscos.


Es normal observar en Los Patos personas que van con “cambumbos” plásticos a llenarlos de agua y cuando los sacan están bien fríos, como si hubieran estado en una nevera. Así es nuestro Sur !!!!!!!!!!!!!!!!!
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