FELICITACIONES PARA FRANK ADOLFO EN SU CUMPLEAÑOS

Justo Manuel Luperon (Frank Adolfo)
Frank Adolfo ha despuntado como uno de los más expresivos interpretes dominicanos e hispanos en el arte de la declamación.  En la correría de más 30 años, ha relumbrado, con regocijante destello, como promotor artístico, animador cultural, productor de espacios radiales y televisivos, activista comunal y representante de buena voluntad de Barahona en Estados Unidos.
Justo Manuel Luperón Feliz (Frank Adolfo) conoció la tierra en un verano, el 15 de Junio de 1944, en Barahona, durante la celebración del centenario de la Republica.  Es hijo natural de Justiniano Luperon y María Caridad Feliz.
Desde su mocedad, ha tenido una participación activa en las cosas que atañen al pueblo y a sus gentes.  Esta ha ido pareja con un ímpetu extraordinario y una ascendente vocación de superación.  Finalizando la década de 1950, estudio en la Escuela Nacional de Locución de la Voz Dominicana.

Durante los años 1960-61, cuando tenía 16 años de edad, se desempeño como locutor (mañana y tarde) de planta de Radio Barahona y tuvo una actuación especial dentro del espacio de humor “Timoteo y Benancio” y en las funciones artísticas que se efectuaban en la comunidad.

Por esos años creo la empresa artística “Producciones F.A.” La de los Grandes Espectáculos, que trajo a Barahona a Johnny Ventura, El Dúo Los Ahijados, Félix del Rosario, Luis Segura, Melida Rodríguez, Bernardo Ortiz, Aníbal de Peña, Nelson Muñoz, Nereida y Mirito (Pareja de Bailes), Los CC (Grupo de Rock), José Manuel Calderón, Inocencio Cruz y Otros que semanalmente se presentaron en los teatros Unión, Ercilia y Bahoruco, así como en el hotel Guarocuya y el desaparecido Flamingo Bar.
Sus virtudes y cualidades histriónicas fueron puestas de manifiesto desde temprana edad, en veladas que auspiciaban la Iglesia Evangélica y el Colegio Barney Morgan donde termino sus estudios primarios e intermedios.  Así, en el periodo 1962 y 1964 estudio Teatro y declamación en la escuela de Arte Escénico del Palacio de Bellas Artes en la capital, y mas adelante tomo clases básicas de técnicas de canto con la soprano Ivonne de Aza. 
En 1964 hizo su debut como declamador, en el ateneo local.  Adopto el sonoro nombre artístico de Frank Adolfo, como homenaje de lealtad a sus dos mejores amigos de infancia: Frank Arneman y  Adolfo Tavares.  Cuando niños, ese trío de aficionados asumieron el compromiso de bautizar el primer hijo con los nombres de cada uno de ellos.
Frank Adolfo, luego auspicio un gran movimiento para crear el Instituto de Bellas Artes de Barahona, para la cual fue formado un grupo de danzas folklóricas, que vio acción en varias oportunidades, un cuadro de comedia y fueron ocupadas, acondicionadas y pintadas las instalaciones del antiguo Partido Dominicano, ahora sede del Obispado.
Durante la revolución constitucionalista de 1965 y la posterior intervención militar de Norteamérica, realizo giras por los comandos ubicados en Ciudad Nueva.  Declamo poemas de alto contenido patriótico.  “No bien inicio la faena, o sea, cuando vamos por 4 o 5 recitales”, acota Frank Adolfo, “Surgió desde los comandos constitucionalistas un movimiento artístico de masas integrado por poetas, pintores y una diversidad de intelectuales, que atrajo mi interés y con la anuencia del amigo Franklin Domínguez, nos unimos a esa caravana de verdaderos soldados del entretenimiento”.
Y prosigue: “hicimos 103 shows”.
Sus recitales poéticos han tenido como escenario programas de televisión y radio, el Teatro Nacional, Palacio de Bellas Artes, Casa de España, Librería Dominicana, Restaurante el Caribeño, Biblioteca Nacional, Asociación Medica Dominicana, Club Los Prados, Club Quisqueya, Colegio Don Bosco, Centro Parroquiano de Honduras del Oeste, Discoteca Marte, Hotel San Gerónimo, San Cristóbal, Los Llanos, Dajabón, Vicente Noble, New York, New Jersey y algunos países de latino America.
El propio Frank Adolfo se confiesa: “Además de divertir al publico, me interesa, ante todo, llevar un mensaje, alimentar conciencias, educar…el declamador como interprete debe transmitirle al auditorio la verdad que el poeta ha conseguido en su producción y dependiendo de su calidad interpretativa se ganara o no la simpatía del publico’
Biografía tomada del libro: Perfil Cultural de Barahona de Oscar López Reyes
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